El Obelisco de Buenos Aires, ícono de la ciudad desde 1936, se levanta en el corazón porteño como testigo de su historia y cultura.
Caminito, el colorido pasaje de La Boca, donde la historia, el arte y el tango se encuentran en cada esquina
La Floralis Genérica, la flor de metal que se abre al sol y se cierra al caer la noche en Palermo.